Un caballo miedoso ¿por qué?

Los caballos son, al igual que todos los animales, seres altamente sensibles y espirituales, con la particularidad de que son herbívoros y además su trabajo (en el caso de los domésticos)está íntimamente ligado al trato con humanos.

 

La etología explica su estado de alerta y sus altas capacidades sensitivas para escuchar y presentir peligros dada su condición de presa de los carnívoros. Esto forma parte de su evolución y supervivencia en estado salvaje pero ¿qué pasa cuando comparten camino con los humanos?

 

Por un lado puede deberse a la falta de socialización, ya sea de manada o de ausencia de estímulos ambientales (ruidos, personas, otros animales) a los que en algún momento se enfrentarán. Así puede ser que un fuerte caballo corredor de circuitos de pronto se vea sacudido por el impacto de ver un pequeño gato, una serpiente, o...cualquier elemento que nunca antes ha tenido delante.

El nivel de respuesta y gestión del miedo está sujeto, en parte, a la herencia genética. Al igual que ocurre con otras especies cercanas al humano, de unos progenitores miedosos se heredará una predisposición al miedo. Espiritualmente también tiene una relación, depende de la misión y experiencia de vida con la que haya encarnado ese ser tendrá unas cualidades u otras es su condición física, emocional, intelectiva, etc...

El estudio veterinario más exhaustivo de la historia de los caballos se realizó durante la primera Guerra Mundial. Evidentemente convenía mantener la salud de los caballos ya que ellos hacía de vehículo para cargar en el frente como para transportar los víveres y pesadas herramientas de destrucción. Les debían todo a los caballos. Se repartían manuales entre los soldados para saber cómo cuidar de su caballo, cómo ayudarlo a descansar en la noche y calmarlo en la batalla. Muchos caballos salían despavoridos o se paralizaban, al igual que los hombres, ante los estruendos y experiencias tan terroríficas que tenían que ver y afrontar (a parte de las condiciones extremas que ya cargaban en sus espaldas) pero se describen en los estudios veterinarios cómo habían caballos que adelantaban sus orejas y se encendían con coraje para ir hacia adelante con una potencia inimaginable. ¿Es el caballo huidizo y miedoso por naturaleza?

 

Por otro lado, algo muy importante en los caballos de familia, que comparten trabajo con humanos, es cómo vibra el humano que lo acompaña.

La frecuencia en la que vibramos afecta directamente a los seres que nos rodean, en este caso especialmente a nuestro compañero equino, que percibe los sonidos y colores de los cambios de frecuencia que experimentamos en nuestros campos sutiles a través de los sentimientos o emociones: miedo, inseguridad, hostilidad, agresividad, frustración,....o por el contrario: amor, confianza, aceptación, seguridad,..cada emoción tiene una frecuencia en herzios y una honda de color, imperceptible para nuestro oído y nuestra vista, pero no para los sentidos del caballo.

Así él sabe cuando estamos dispuestos, seguros y confiados en ellos y actúa en consecuencia. Si es un caballo temeroso por naturaleza o porque se enfrenta a situaciones nuevas, tu compañía le infundirá confianza y juntos sacareis adelante el trabajo de crecimiento y adaptación.

Y al contrario, si él percibe que estamos dudosos y sin confianza, él actuará de acuerdo a tus deseos: no te acompañará en tu guía. Es por esto que podemos ver competiciones en que el caballo no resuelve, ojo! no es ningún fallo del caballo, se han dado casos en que el jinete no deseaba realizar esa actividad o no confiaba en conseguirlo....el caballo sólo estaba actuando en armonía con aquello que el humano resonaba, es decir, aquello que lanzaba al universo.

 

Los caballos son maestros enseñándonos sobre nuestro verdadero Ser, nos muestra la sombra y nos hace enfrentarnos a ella cara a cara para poder trabajarla y evolucionar, así como también recompensa las altas frecuencias de amor, compasión, alegría y confianza con los gestos más amorosos y magníficos que su especie pueda brindarnos.

 

Si encuentras en tu camino a un caballo temeroso o asustado deja que él te guíe, él te observará con sus ojos y con su alma y permitirá (o no) que lo acompañes en su proceso de superación.

 

Mi opinión personal: ¿Es el caballo miedoso y huidizo por naturaleza? Exactamente igual que el ser humano. Pueden bloquearse ante las situaciones nuevas o pueden fortalecerse frente a la adversidad. Ellos son, ante todo, espíritus libres, amoroso y fuertes. Permítele y permítete.

 

  Lourdes Alarcón Zamora

  

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