Dragones: Devas y Elementales

Hoy me permito escribir y compartir a cerca de la energía dragón y mi experiencia con ellos.

Estos preciosos animales mitológicos inspiran innumerables relatos desde la antigüedad más remota hasta la actualidad.

 

¿Porqué estos seres, mal llamados monstruos, bestias o demonios generan esta fascinación en el subconsciente colectivo? Nadie se queda indiferente cuando estos maravillosos seres se presentan, en cualquier de sus formas: esculturas, dibujos, orfebrería, películas, sueños,…

 

 

Desde las serpientes que escupen fuego de las culturas mesoamericanas, pasando por la mitología china con Yu el Grande, la Serpiente Cornuda de la creación de Babilonia, la Hydra girega, el dragón Fafnir de Europa Septentrional, la fiera serpiente de los eslavos, el Demonio-dragón de la tradición judeo-cristiana,…todas tienen presente la grandeza y el poder tanto físico como oculto de este arquetipo animal. Un reptil enorme, con capacidad de volar, regenerarse, escupir llamas o traer el agua, y que además porta un gran conocimiento sobre toda la Tierra. Se diría que incorpora los elementos terrestres: fuego, aire, agua, tierra, metal y éter (para la mtc faltaría la madera)

 

Seguramente no es casualidad que el emblema del uróboros fuera un dragón, este símbolo del renaciomiento, la transmiutación,…claro, la alquimia, cuyo lenguaje es la propia mística de nuestro planeta, no podía ser representado por otro arquetipo que nuestro preciado dragón.

 

Los dragones conectan con nuestro plano dimensional a través de nuestro subconsciente, la interpretación que demos de él será cosa nuestra, debemos elegir si queremos que sea en nuestro beneficio, perjuicio, o no sea nada trascendente.

 

La tradición judeo-cristiana terminó de ejecutar el maleficio que ya rondaba sobre él en la cultura del Norte de Europa. Un dragón que retiene tesoros, princesas,…que llevan el cáos u oscuridad a las ciudades e incluso se convierten en el propio Demonio que es derrotado por el Arcángel Miguel, príncipe por excelencia de la cristianizanización sobre el mundo pagano.

 

Pero si focalizamos un poco más nuestro nefelómetro personal podremos sentir su grandeza, lo sublime de su espíritu frente a nuestra mente limitada, es por esto que el dragón, cuando nos aparece, nos obliga a liberarnos de la pesada carga de la mente y activamos nuestro corazón. El corazón no entiende de límites ni imposibles, es por esto que nos permite una conversación con los dragones.

En concreto, los espíritus de dragones se mueven en la frecuencia del plano de los elementales. Concretamente del tipo de elementales que crecen tanto y tan longevamente que terminan por convertirse en devas, arquitectos y guías de los elementales. Su vibración puede ser muy elevada y ser dragones realmente luminosos, como ángeles. Estos dragones son protectores y facilitan la transmutación de todo lo que necesita elevarse. Los dragones, por el contrario, también pueden conectar con una frecuencia vibracional especialmente densa: como miedos, ataduras, cargas emocionales y por ello pertenecer al grupo de dragones oscuros que pueden bajar nuestro astral si no nos ayudamos de otros devas dragones sanadores y clarificadores.

 

 

Imágenes extraídas de internet
Imágenes extraídas de internet

Quienes me conocen saben de mi trabajo al servicio de la generosa sabiduría de los Espíritus Animales como Medicina Sanadora del Alma y, en este caso, los animales arquetípicos: dragones, unicornios, fénix, esfinges…también nos aportan la fuerza y sabiduría de sus espíritus elementales, ellos nos traen las fuerzas de la naturaleza ya compuestas para una determinada vibración y resultado, cual fórmula alquímica para nuestras vivencias personales. El Dragón nos recuerda, al igual que el Fénix, la purificación mediante el fuego, de todo aquello que ya no nos sirve en la vida, todo lo viejo queda atrás y podemos renacer de nuevo. También nos trae todo aquello que podemos necesitar: tierra, agua, aire, fuego, aliento…para manifestar nuestro propio futuro. Él se eleva por encima de lo terrenal y desde arriba consigue una visión clara de todas las realidades que componen nuestro mundo, de aquí alcanza su fuente de sabiduría. También me resuena su joya más preciada, su corazón, protegido por fuerte piel y escamas como el metal.

 

Puedes llamar a tu dragón personal, tu guía en el camino de la transmutación, deja que su mensaje llegue a tus células y accede al conocimiento visionario del corazón.

 

 

 

 

 Lourdes Alarcón Zamora

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Comentarios: 1
  • #1

    Teresa (jueves, 14 diciembre 2017 18:21)

    Dragones: Devas y Elementales
    Un interesante artículo que ayuda a reflexionar acerca de cómo en un solo ser podemos encontrar presentes todos los elementos y donde la bondad y la maldad dependen de la visión que proyectemos sobre él. Una idea extrapolable a nuestra propia esencia, como si se tratase de un ejemplo a seguir para equilibrar nuestras fuerzas internas. Gracias por esta maravillosa lección con exquisitas referencias al imaginario, en parte común y con matices diversos, de las diferentes culturas del mundo. Una fuente de conocimiento y placer para el espíritu.
    Un abrazo