De cómo los animales reactivan nuestra integridad

Siempre comienzo mis charlas y talleres con preguntas como: ¿Para qué comunicar con los animales? o ¿Porqué comunicar con animales? Pero hoy, llevé la mirada unos meses atrás, a mi participación en procesos veterinarios, debates por los derechos de los animales, rescates, asistencia en casos particulares, búsquedas y pesquisas policiales,...(sí, se nota que se acerca el final del ciclo anual y una hace recuento de los doce meses atesorados en mi memoria  antes de soltar el sobrante para abrazar de nuevo la rueda del tiempo) y hoy la respuesta a estas preguntas es: ¿Cómo no vamos a comunicar con ellos? Es imposible no hacerlo, si a cada momento nos envían señales y despiertan en nosotros/as emociones, ya sean desde el amor o ya sean desde el miedo. Ellos están comunicando todo el tiempo, es decir, están conectados desde su conciencia sostenida y nosotros los humanos estamos conectados desde el inconsciente sostenido, pero hay comunicación, aunque el mensaje se pierda en los filtros y barreras de la lógica cotidiana. 

 

Hablando de los animales que comparten nuestra vida en familia. Generalmente, cuando aun no abrazamos la conciencia animal, es a través de sus señales de cambios conductuales, es decir, comportamientos ansiosos, reactivos, con agresividad, apatía, etc...nos provocan frustración porque nos produce malestar, y en lo profundo nos están diciendo que algo no es coherente en la sinergia que se crea en el vínculo animal y humano. Este es el punto en el que no nos queda otra que aceptar el reto de responsabilizarnos con lo que ocurre en nuestra vida. A veces, en mi experiencia la mayoría,  este cartel luminoso animal viene acompañado por algún proceso personal (o varios): una ruptura, un despido, una pérdida de un ser querido, una enfermedad,....esta caída en picado que desemboca en un punto de inflexión en nuestras vidas. Pero eso es lo maravilloso de las crisis, o sales, o sales!...Si estás acompañado por tu hermano animal tienes una ventaja y a la vez una gran responsabilidad: Él o ellos te señalarán el rumbo de tu trabajo personal y a la vez, al tomar conciencia de su lugar en tu vida, de su gran servicio, establecerás el compromiso de aligerar su carga ocupándote de tu propia sanación y así evolucionar conjuntamente ambas especies.

 Y a veces me preguntan: "Que mi animal de toda la vida me conozca y comparta mi camino de evolución con amor, lo entiendo, pero¿ y cuándo rescato a un animal que pasa conmigo sólo dos o tres semanas? ¿Y los animales que aparto de la carretera, etc...?" Por mi experiencia les digo: "también pasan por nuestra vida con una resonancia, con un mensaje de su alma a nuestra alma."

Una experiencia muy profunda que tuve en julio de este año 2016 la compartí con un gato. Vivo en una zona de monte y conozco muy bien las cinco familias de gatos (las llamo familias y no colonias porque en la naturaleza los gatos no se organizan como vemos en las ciudades) de mi zona hasta los tres caminos que llevan a los pueblos y a la ciudad. Una noche de julio acudió hasta mí un gato adulto muy hermoso, no se despegaba de mi al ponerle comida ni en el paseo nocturno. De vez en cuando tenía crisis de tos y me transmitía dolor, por lo que llamé a mi pareja para que dejara preparada en casa la jaula para llevarlo al veterinario por la mañana. Durante el paseo le preguntaba cómo estaba y qué necesitaba y él sólo me decía: "estoy aquí, contigo. Decide tú" Le pregunté: "¿Decidir yo? ¿Deseas vivir en una casa?¿Estar conmigo?" Y él me contestaba: "me alegro de haberte encontrado" y pasamos las horas fuera dándonos gracias mutuamente. Cuando empezaba a clarear lo oí maullar y al mirarlo vi impactada cómo le faltaba medio hocico, toda la nariz, media boca y estaba hinchado. Recé para que fuera una herida por accidente y él solo entró en la jaula. Durante el trayecto en el coche comenzó a ahogarse y a escupir sangre. El veterinario me dio la noticia de que era un carcinoma muy avanzado, ya tenía metástasis por todo el cuerpo y mucho dolor. La hinchazón era por los ganglios de todo su cuerpo así que miré al gato, y él me dijo Gracias. El veterinario me dejó un rato a solas con él, y le transmití que no sabía lo que había transitado durante su vida, pero que era un ser valioso. Que era importante en mi vida y que acompañándolo a dormir esperaba estar haciendo lo correcto dentro de su plan divino. El gato, al que llamé Genki, me dio las gracias de nuevo y me pidió caricias todo el tiempo, a pesar de su dolor. Lo acompañé hasta el final acariciándolo, y se durmió para siempre. Traté de este caso con mi amiga y maestra  Solange V. Agrelo y le expliqué lo que sentí. Con Genki experimenté el aquí y el ahora y la gratitud, cuando vi cómo estaba al llegar la luz me asusté y entré en pánico por el miedo a perderle. Fue Genki el que estaba en estado de gratitud porque sabía lo que iba a pasar y mantuvo la calma, a pesar del dolor y de la despedida. Solange me dijo: "Dicen que los ángeles se aparecen en forma de aves, pero los ángeles también toman la forma de gato o de cualquier especie". Genki me trajo un regalo, su experiencia de vida compartida en unas horas conmigo, enfrentarme a mis miedos, a las decisiones, a soltar, a experimentar desde el aquí y el ahora a pesar de las circunstancias.

Construí una señal simbólica en el punto del camino donde nos encontramos y cuándo me encuentro indecisa o insegura en mi vida me acerco y me recuerda que "Hoy y Ahora yo tengo la responsabilidad y yo decido. Gracias". 

 

No sólo los animales de nuestra familia, los animales que encontramos, a los que acogemos, sino también cualquier animal que llama nuestra atención, que nos remueve algo por dentro al ver en una noticia, ...ellos también están siendo maestros, nos están guiando a recobrar nuestra integridad y devolvernos al origen de lo que somos. Entonces ¿Cómo no comunicar con ellos? Es parte de nuestra esencia, es retomar nuestra integridad dentro del círculo de conexión con todo lo viviente y tomar la responsabilidad de nuestras vidas.

 

Si deseas leer sobre los animales y sus cuidados en las horas de sol para evitar carcinomas puedes acceder a través de este enlace:

Escribir comentario

Comentarios: 2
  • #1

    Flavia Sarmiento (viernes, 09 diciembre 2016 19:24)

    Leí tu publicación con lagrimas en los ojos, lo lei como si fuera una experiencia propia y pase por todos los estados.
    Tristeza, alegria, emoción y todo lo senti muy propio, lo expresaste de una maravillosa manera. Muchas gracias por tan hermosa experiencia y publicación

  • #2

    Llanos (domingo, 11 diciembre 2016 21:40)

    Gracias Lour, por compartir tu experiencia con Genki!
    Me ha emocionado!